Esta pregunta leída así a simple vista puede parecer un poco absurda y de una respuesta muy evidente, pero piense, piense con más profundidad.

La adultez tiene mil y una opiniones sobre lo que es ser niñx, sobre lo que deben de hacer lxs niñxs, sobre cómo deben de comportarse, sobre cómo han de sentirse… Nada más lejos de la realidad.

Hay un aspecto fundamental que ha de conocerse desde ya: existe la tendencia a pensar que los pensamientos de adultos son los mismos que los que tienen lxs niñxs.

Se observa la misma realidad pero se percibe de maneras diferentes. Partiendo de la base que el cerebro del niñx es diferente al adulto, de ahí radica la interpretación literal del ambiente, sensibilidad para la percepción y regulación emocional, etc.

Es decir, la infancia tiene su manera de ver, pensar y sentir ¿es que vienen de Marte? Nooo! Es que están viendo la vida por primera vez amigxs! Y esto se olvida, se olvida que están en un descubrir y asombro continuo y que están aprendiendo de manera constante.

¿Por qué se le olvida a los adultos?

Porque no recuerdan que fueron niñxs, no se recuerda que, en el interior habita la propia infancia, nuestrx niñx interior.

Suena a topicazo, pero la realidad es que, las edades no desaparecen conforme se dejan atrás al cumplir años, las edades se acumulan. En ti, en mi están los 5, los 15…

Por ello es muy importante, plantear la pregunta ¿qué es ser niñx?

Ser niñx es una etapa de la vida que nos acompaña siempre, para comprender que aún siendo adultos podemos sorprendernos al ver algo por primera vez, jugar, reír, llorar, expresar ideas y sueños sin miedo, perdonar y no sentir rencor hacia el otro, porque al ratito ya sois amigxs otra vez.

Y amar incondicionalmente, porque si de algo va la infancia es de amor incondicional.